La democracia una vez más ha dado la espalda a las mujeres. En Chile entre 1931 y 1989 las mujeres podíamos acceder al aborto terapéutico. El 15 de mayo de 1931 fue introducido en el Código Sanitario en virtud del Decreto Fuerza de Ley 2226 el aborto terapéutico. Esta disposición exigía la opinión de tres facultativos y la documentación correspondiente; en caso de urgencia y ante su ausencia de otros dos facultativas, se permitió que el hecho fuera ejecutado por el médico tendiendo dos testigos. En 1967 se modificó el texto primitivo y se estableció “Solo con fines terapéutico se podrá interrumpir un embarazo”. Para proceder a esta intervención, se requerirá la opinión documentada de dos médicos cirujanos.
En septiembre de 1989 la Junta Militar aprobó la derogación del aborto terapéutico sin consulta ciudadana, que estuvo vigente por 58 años. La derogación de la interrupción legal del embarazo por razones terapéuticas, a través de la modificación del artículo 119 del Código Sanitario en 1989, se produjo además en forma arbitraria por las deficiencias democráticas del proceso de reforma de la norma que regían en dictadura militar.
Por tanto, entre 1931 y 1989 – aún bajo la Constitución de 1980 – el ordenamiento jurídico chileno contemplaba la posibilidad de interrumpir legalmente un embarazo por motivos terapéuticos. Las condiciones eran: la autorización de dos médicos cirujanos y tener por objeto fines terapéuticos.
A su vez hay que recordar que Chile fue objeto de reparos por órganos de las Naciones Unidas en 1999 cuya misión es fiscalizar el cumplimiento del pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la CEDAW. Ambos organismos señalaron en sus informes al Estado de Chile la ausencia de legislación que permita el aborto en caso de riesgo de vida o de salud para la mujer o el embarazo producto de violación, constituye una violación a los derechos humanos, al igual que la relevación de información médicas que las mujeres entregan en los hospitales[1]. También el Comité contra la Tortura recomendó velar por el cumplimiento del secreto médico evitando extraer confesiones con el fin de enjuiciar a mujeres que buscar atención mujeres que buscan atención médica de urgencia como resultado de un aborto prohibido[2].
Lo único que se ha hecho a la fecha el Ministerio de Salud (abril de 2009) adoptó un Protocolo sobre Tratamiento Humanizado del aborto que obliga a los jefes de servicio y los facultativos de los servicios públicos de salud a abstenerse de obtener confesiones de las mujeres que hayan llegado a los establecimientos de salud con signos de abortos incompletos o inducidos con el objeto de asegurar la confidencialidad médico-paciente y cumplir con las observaciones realizadas por el Comité contra la Tortura al Estado de Chile[3]. No obstante, esta medida no da cuenta de la interrupción legal del embarazo por razones terapéuticas. En este sentido, la situación legal descrita, deja a las mujeres totalmente desamparadas, puesto que la práctica de un aborto esta contra la ley.
MILES-Chile plantea la necesidad de contar con una legislación que permita la interrupción legal del embarazo en tres casos: cuando hay riesgo de salud de la mujer, cuando hay una inviabilidad fetal extrauterina y en caso de violación. Esto significa que la mujer pueda optar frente a estas situaciones, donde el Estado debe garantizar y no imponer.
Con todos estos antecedentes respecto de la historia legislativa de la figura de aborto terapéutico en Chile, considerando además las indicaciones de los organismos internacionales sobre derechos humanos y que nuestro país fue declarado constitucionalmente un Estado laico en el año 1925, las Senadoras y Senadores de la República nos deben una buena explicación respecto a la negativa de debatir y aprobar la idea de legislar, situando a Chile aún dentro de los seis países del mundo que penalizan el aborto en toda circunstancia, siendo esta una deuda más con la democracia, con la representatividad, y que sólo aumenta la brecha de inequidades en nuestro país.







A todas luces el aborto terapéutico debe regularse, es una ceguera no entender un problema de salud pública como este, en un país donde los mismos columnistas cifran en 60.000 los abortos clandestinos, sumado a toda la inseguridad y el riesgo de muerte para las madres, que tienen que acceder a episodios traumáticos como estos para poder decidir sobre sus vidas y cuerpos, arriesgando cárcel o castigos morales de personas que no viven sus situaciones.
Algunos quieren que seamos siendo del “exclusivo” club de países que penalizan el aborto en todas sus formas, también el terapéutico, donde la Iglesia tiene demasiada influencia social y política, y que fue amarrada su ilegalidad al momento en que el régimen dictatorial dejaba el poder en 1989.
el aborto terapéutico no se trata de los abortos clandestinos que se realicen en Chile anualmente, si este se aprueba el aborto seguirá siendo penado por la ley excepto si el nacimiento puede causarle problemas congénitos o genéticos ya sea a la madre o al hijo y es mas aun así estoy en desacuerdo con este puesto que ni siquiera una madre tiene derecho a quitarle la vida a su hijo y si esta es tan madre eligiria a su hijo vivir a toda costa. Yo luego de nacer estuve en incubadora y sigo viva y no fue porque mi madre no me quisiera sino porque venia con problemas y ella eligió la vida.
Muy de acuerdo con la columna del Sr. Krausz, creo que ya es hora de que el aborto terapéutico se regule de una vez por todas, debemos dejar que las mujeres decidan por su propio cuerpo.
tengo una gran duda
Chile está preparado, pasaron 2 parlamentos para legislar del divorcio ustedes creen que con un tema mucho más delicado se discutirá así como así en el parlamento.
primero hay que discutir que vale más una vida u otra creo su valor ea equivalente por ello sí es valido legislar pero es valido matar asesinar sería el término que queda mejor
Creo que el aborto Terapéutico debe regularse al igual de muchas otras leyes que están en trámite desde hace muchos años.
Mis propios valores me hacen estar en contra del aborto terapéutico como una simple decisión de la mujer. Si hay un problema en el embarazo, creo que hay que dejar que la naturaleza decida, a menos que tanto la vida de la madre como la del bebé estén en riesgo. Si ese bebé está destinado a vivir, si es que la naturaleza sigue su curso, creo necesario intentar salvar la vida de la madre, pero no a costa del feto; si por el contrario, la madre está destinada a vivir, tratar de salvar el feto pero no a costa de la mujer. Si ambos están en riesgo de muerte, pues que se aplique la toma de la decisión personal.
Estos son mis valores y estoy convencida de ellos, pero hay otras mujeres convencida de otros valores diferentes a los míos y no veo razón para pasarla a llevar. Me guste o no, si desea abortar encontrará los medios para hacerlo, y mejor que sea de la manera más sanitaria posible.
Muy buen comentario. En una sociedad donde se respetan las libertades civiles, se debe respetar también el derecho a pensar distinto. Si se hiciera una legislación correspondiente a ello, como en la mayoría de los países desarrollados, los abortos tendrían lugar en una fase temprana del embarazo (hasta 10 semanas), cuando el embrión no está desarrollado, de manera segura para la mujer, y con asistencia psicológica de ser solicitada.
Bueno, a esperar 1 año más para que el gobierno decida “conversar” nuevamente sobre el tema.
Citando a uno de los pensadores de nuestra epoca:
hermano, los conservadores son muy espciales, o no?
Estan todos a favor de los no-nacidos, harian cualquier cosa
por un no-nacido. Pero una vez que naciste quedas solo.
Los conservadores pro-vida estan obsesionados con el feto
desde el momento de la concepcion a nueve meses despues.
Despues de eso no quieren saber nada de ti. No quieren
escuchar sobre ti. No te cuidan en el neonatal, ni en el
jardin, no te dan comida en el colegio, ni tiket de almuerzo,
ni bienestar ni nada.
George Carlin
El aborto terapeutico debiese ser legalizado y regulado de forma responsable. Relamente no entiendo por que seguimos escuchando a peronas que, a lo largo de la historia, no han hcha mas que buscar el bien propio en lugar del comun.
Me tienen tan agotada la tendencia de las personas que hablando de Dios y de la justicia cierran los ojos y listo, que los demás se las arreglen como puedan. Me parece MUY individualista que releguen al campo de lo divino (o al sálvate como podai) el hecho de un embarazo inviable, por ejemplo. ¿por qué no pensar en el contexto de cada mujer que se ve enfrentada a un embarazo en las peores condiciones que se pueda imaginar? ¿es acaso una tontera? Y es que las personas que critican y juzgan tanto a las mujeres que abortan y a aquellos/as que estamos a favor del aborto terapeutico no consideran el CONTEXTO en el que están esas mujeres? Porque no es una cuestión super cotidiana embarazarse y saber que el embrión tiene un daño que le hace inviable vivir, o que es algo tan lindo cuando violan a una mujer y justo queda embarazada del maldito que la atacó?? Estoy hasta la coronilla de que trivialicen el tema del aborto como si ufuera tema de los que creen en Dios y de los que no creen, o de los buenos y de los malos. Por favor, comportémonos como una sociedad madura y atrevámonos a RESPETAR y aceptar el legítimo poder de decisión de las mujeres respecto a la interrupción de un embarazo así de complicado. No es fácil, debe ser terrible estar en los zapatos de una mujer en esas circunstancias!!!Yo, te respeto, abortes o no.