Guía: identifica los tipos de plásticos y su nivel de reciclaje

¿Qué queremos decir exactamente cuando hablamos de que algo “tiene gusto a plástico”? Por regla general, el plástico -calentado o no- desprende sustancias que pasan a formar parte de la composición química del líquido o comida contenidos en el recipiente. En ocasiones, nuestra lengua lo detecta.

Mucha gente conoce y acepta ya el hecho de que el plástico no sea el mejor de los materiales.  Su producción contamina; su reciclaje es difícil, contaminante y costoso; su mero uso -incluso sin calentar- también contamina: siempre desprende sustancias tóxicas en mayor o menor cantidad en los alimentos. El calor acentúa y acelera la contaminación, haciendo que los elementos tóxicos que componen los recipientes de plástico se filtren con mucha mayor rapidez dentro de la comida.

Cuando se trata de almacenar alimentos —en comparación con los otros usos del plástico— la situación empeora, porque  las toxinas que pasan del plástico a la comida  tienen vía libre al organismo.

Dos de las hazañas más grandes de los plásticos malos descubiertas hasta ahora son el cáncer y la disrupción hormonal. También es cierto que algunos plásticos son peores que otros.

Cómo identificarlos

Cada recipiente de plástico debería estar marcado (en la parte inferior) con el símbolo de reciclaje —el triangulo con las flechas indicado en la imagen— y dentro de ese símbolo, debería llevar un número del 1 al 7.

Estos números indican el nivel de reciclaje que tiene el material, yendo del más reciclable (1) al menos reciclable (7). Si bien esta numerología es útil sobre todo para hacerle un favor al medioambiente y evitar los números más altos que podemos sustituir fácilmente con otro material, también sirven para marcar los materiales que son más y menos tóxicos.

Hay algunos envases que no tienen número, sobre todo los que venden en los bazares, tiendas de “todo a 1.000″, etc. esos directamente no vale la pena ni considerarlos. Es decir, si vas a pagar por algo, que señale al menos qué sustancias contiene.

A continuación, se enumera cada tipo de plástico, con ejemplos de los recipientes en los que se usa, además de identificarlos con el Semáforo de la Toxicidad: ‘Luz Verde’ cuando no es tan tóxico y ‘Luz Roja’ cuando lo es.

PET (Polietileno Tereftalato)
Botellas de agua y de bebidas, kétchup, aliños, salsas. No se sabe aún si tiene efectos nocivos sobre el organismo.
LUZ VERDE.


PEAD (Polietileno de Alta Densidad)
Envases de leche, jugo, margarina y yogurt; productos de limpieza, bolsas de basura y de supermercado. No se sabe aún si tiene efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE.

V o PVC (Vinílicos o Policloruro  de vinilo)
Plástico fino y transparente (el popular papel film) para envolver comida, carnes, queso; tubos de drenaje, materiales para construcción; botellas de aceite, detergentes, shampoo. No se recicla bien ni mucho. Debido a que es muy resistente, durante su producción, y para ablandarlo y hacerlo más flexible, los fabricantes le añaden diferentes sustancias tóxicas; entre ellas se cuenta el controvertido DEHP, por sus efectos cancerígenos (ataca y daña el hígado). LUZ ROJA.


PEBD (Polietileno de baja densidad).
Bolsas para congelar, para colación (las de cierre zip, por ejemplo), para el pan, de supermercado, muebles, alfombras. No se sabe aún si tiene efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE.

PP (Polipropileno).
Recipientes de kétchup, diferentes envases para la cocina, envases de productos médicos. No se recicla tan bien como el 1 y el 2, y durante su producción emite gases tóxicos. Sin embargo, no se conocen aún efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE. Notarás que casi todos los envases de plástico para almacenar alimentos llevan este número.

PS (Poliestireno). 
Platos y vasos desechables (si puedes, evita los vasos de plumavit o aislapol para las bebidas calientes), cajas de CD, bandejas de carne, hueveras, envases duros, juguetes. Contiene gasolina y es un potente carcinógeno. LUZ ROJA.

Otros. 
Lentes para el sol, PC, MP3, DVD, mamaderas y botellas para bebés, envases para calentar en el microondas y algunas botellas de agua. Son hechos de materiales muy difíciles de reciclar. Contienen el monstruoso Bisfenol A (BPA), producto químico inventado en los años 30 con el propósito de producir estrógeno sintético. Es un conocido cancerígeno y disruptor hormonal, que simula la acción del estrógeno en el organismo y confundetlas hormonas naturales.
LUZ ROJA.

En resumen:

Intenta reducir al máximo el uso del plástico, al menos para manipular y guardar tus alimentos y para otras sustancias que van por dentro y por fuera de la piel. Usa cerámica, vidrio y acero inoxidable: los materiales más seguros conocidos hasta ahora. El papel film transparente, tan “imprescindible” hoy en día en la cocina, se puede sustituir por bolsas como las que se usan para congelar alimentos o para bocadillos, hechas de PEAD (el nº 2).

Intenta que el plástico que usas se encuentre dentro de los con LUZ VERDE, preferiblemente del 1 o del 2, los números menos dañinos y contaminantes del medio. Recuerda: 1, 2, 4 y 5 = OK y 3, 6 y 7 = No tan OK.

Uses el plástico que uses, intenta NO calentarlo. Esto puede ser un problema para aquellos que son adictos al microondas. Pero hasta para eso se puede usar vidrio o cerámica.

Fuente: Mundo Nuevo

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